First Generation (SP)

Consejos para la primera generación de aspirantes a la universidad

La perspectiva de hacer solicitudes a las universidades puede ser bastante intimidante para cualquier estudiante. Pero si eres la primera persona de tu familia que va a asistir a una universidad, tu orgullo y emoción sobre continuar con tus estudios puede combinarse con una buena cantidad de ansiedad. Después de todo, a diferencia de los estudiantes cuyos padres o hermanos tienen una educación universitaria, no cuentas con la experiencia en carne propia de una familia que te ayude a tranquilizarte en cuanto a todo el proceso que implica alistarse y hacer solicitudes a las universidades.

Pero simplemente porque estés menos familiarizado con el proceso no significa que tu búsqueda de una universidad no pueda ir tan bien como la de cualquier otra persona. A continuación te presentamos algunos consejos clave que te ayudarán en el proceso.

Comenzar temprano. Sin el conocimiento de su familia al cual recurrir, los estudiantes que son de primera generación simplemente tienen una curva de aprendizaje más prolongada en cuanto a la planeación relacionada con la universidad. Así que te sugerimos que comiences a pensar sobre la universidad desde el principio de la escuela secundaria para asegurarte de que estás enfocado en lo que deseas cuando llegue el momento de tomar las clases apropiadas e involucrarte en actividades extracurriculares.

Reúnete con el consejero de tu escuela secundaria. Los estudiantes de primera generación y sus familias normalmente en realidad no están familiarizados con el ir y venir de hacer solicitudes a universidades. Tu consejero puede ayudarte durante el trayecto y se asegurará de que cumplas a tiempo con aspectos importantes y te recordará cuándo son las fechas límites para tomar el SAT o el ACT y solicitar ayuda financiera.

Cuando sea posible, visita los campus. A diferencia de los estudiantes que pueden haber visitado la universidad de sus padres o hermanos, los estudiantes de primera generación normalmente no han pasado mucho tiempo en los campus de las universidades. Y aunque los folletos atractivos de las universidades y los exhaustivos sitios web pueden mostrarte una imagen bastante buena, no hay nada mejor que hacer una visita en persona. Muchos estudiantes dicen que la visita al campus es el momento decisivo en el que eligen una universidad. Asegúrate de visitar varios campus para darte una idea de qué es lo adecuado para ti: grande o pequeña, pública o privada, lejos de casa o en tu localidad.

Involucra a tu familia. Es posible que no sepan más que tú sobre el ingreso a una universidad, pero de todas maneras tu familia es parte importante del proceso de la búsqueda de una universidad. Y una vez que llegues al campus, serán una fuente importante de apoyo según te ajustes a los retos de la vida universitaria. Así que pídele a tu familia que se involucre en tu búsqueda de una universidad, ya sea visitando los campus contigo, ayudándote a llenar el papeleo para obtener ayuda financiera o dándole una última revisión a tu solicitud. Mientras más involucrados estén, más se sentirán parte de tu decisión, y a la larga te apoyarán más.

No te subestimes. Muchas universidades y estados ofrecen programas de ayuda por mérito para los estudiantes de primera generación. Podrías obtener miles de dólares en ayuda financiera simplemente por ser un estudiante de primera generación. Así que no pienses que cualquier universidad está fuera de tu alcance. Para obtener ayuda financiera necesitarás llenar la FAFSA, Solicitud Gratuita para Ayuda Federal al Estudiante (Free Application for Federal Student Aid). Para obtener información sobre este formulario, visita www.fafsa.ed.gov.

Recuerda que la universidad es nueva para todos los estudiantes de nuevo ingreso. Una de las cosas más importantes que puedes tener en mente como estudiante de primera generación es que la universidad es una experiencia totalmente nueva para todos los estudiantes de nuevo ingreso. Una vez que llegas al campus, la cancha de juego se nivela: todos están en la misma situación según se ajustan a un nuevo ambiente, nuevos horarios, nuevos amigos y una nueva forma de vida. Y en realidad, de eso trata la experiencia de ir a la universidad.